Van der Sar: El guardián que nunca se rindió

Edwin van der Sar no fue solo un portero gigante por su 1,97 de altura. Fue un gigante porque nunca se rindió, ni cuando parecía olvidado, ni cuando todos miraban hacia otro lado. Ese portero con el que alucinabas cada vez que el veías. 

Su historia arranca desde lo más modesto: en los campos de tercera división neerlandesa, defendiendo la portería del modesto VV Noordwijk. De ahí, al Ajax, donde pasó de promesa a leyenda. Fue el portero de ese equipo mágico de mediados de los 90 que conquistó Europa: cuatro ligas, tres copas y, sobre todo, la Champions de 1995, aquel Ajax de Kluivert, Seedorf, Davids y Rijkaard. De repente, el chico de Voorhout estaba en la cima del mundo.


Después llegó la Juventus, y aquí su carrera pareció torcerse. Fue el primer portero extranjero titular en la Vecchia Signora y rindió a gran nivel, pero la sombra de un joven Buffon en Parma lo devoró todo y acabó saliendo del equipo tras la llegada del italiano. Con críticas constantes y sin el reconocimiento que merecía, muchos pensaban que aquel portero de reflejos felinos ya había pasado a segundo plano.


La sorpresa fue mayúscula cuando en 2001 firmó por el recién ascendido Fulham. Un gigante europeo en Craven Cottage. Allí, lejos de los focos, volvió a brillar y a demostrar que todavía quedaba mucho Van der Sar. El Fulham fue su hogar durante cuatro años, un lugar donde recuperó confianza y volvió a ser el muro imbatible de siempre.


Y entonces, cuando ya parecía tarde, apareció Sir Alex Ferguson. En 2005, con 34 años, lo llevó al Manchester United. Muchos lo veían como un parche de veterano, pero acabó siendo una de las mejores decisiones en la historia de los Red Devils. Se convirtió en el mejor portero de la Premier, pieza clave en una era dorada: cuatro ligas, una Champions y noches para el recuerdo como la de Moscú en 2008, cuando detuvo el penalti decisivo a Anelka que dio al United la orejona. A una edad en la que muchos ya se retiran, él alcanzaba la leyenda.


Tan eterna fue su pasión que en 2016, con 45 años, volvió a vestirse de corto para defender al VV Noordwijk, el club de sus inicios, en un partido de la tercera división neerlandesa. ¿El resultado? Paró un penalti. Porque algunos nacen para ser porteros toda la vida.


Con su selección también fue un símbolo: defendió la portería de Países Bajos en 130 partidos oficiales, récord absoluto de la Oranje durante años. Estuvo en tres Copas del Mundo (1994, 1998 y 2006) y cuatro Eurocopas (1996, 2000, 2004 y 2008). Fue capitán, líder y referencia para toda una generación de neerlandeses.

Tras retirarse, Van der Sar fue directivo del Ajax desde 2012, primero como director de marketing y luego como director general (2016-2023). Bajo su mando, el club recuperó títulos nacionales y regresó a las semifinales de la Champions en 2019. En mayo de 2023, dimitió tras la peor temporada del Ajax en 14 años y por motivos de salud, tras sufrir una hemorragia cerebral ese verano, aunque posteriormente su estado mejoró.


Entre sus récords más impresionantes destaca el de haber estado 1.311 minutos consecutivos sin encajar gol en Premier League, una marca todavía imbatida que refleja a la perfección su dominio bajo los palos en Old Trafford.

De la tercera división de Países Bajos a ganar la Champions con Ajax y United, de ser discutido en la Juve a idolatrado en Old Trafford, de estar casi olvidado en Fulham a ser eterno en el corazón de millones. 
Edwin van der Sar es la demostración de que el fútbol, a veces, también recompensa a los que nunca dejan de creer.

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